PAUL NEWMAN - (1925 - 2008)

ALGUNAS PELICULAS

 

 

 

 

 

"Marcado por el odio" (1956), de Robert Wise. "El zurdo" (1958), de Arthur Penn,"La gata sobre el tejado de zinc" (1958), de R. Brooks. "La ciudad frente a mí" (1959), de Vincent Sherman

"Éxodo" (1960), de Otto Preminger. "El buscavidas" (1961), de Robert Rossen

"Cortina rasgada", 1966), de Alfred Hitchcock

"Rachel, Rachel" (1968), y "El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas" (1972). de Paul Newman

"Dos hombres y un destino" (1969), de G. Roy Hill

"El color del dinero" (1986), de Martin Scorsese "El buscavidas"(1961), de Robert Rossen

"Dulce pájaro de juventud" (1962), Richard Brooks

"Dos hombres y un destino" (1969), George Roy Hill "El golpe" (1973), de George Roy Hil

"El Hombre De Mackintosh" (1974) de John Husto

"El Coloso En Llamas" (1974) de Irwin Allen y John Guillermin. "Ni un pelo de tonto" (1995), de Robert Benton. "Al caer el sol" (1998), de Robert Benton

"Mensaje en una botella" (1999), de Luis Mandoki

"Dónde está el dinero", (1999), de Marck Kanievska

"Camino a la perdición" (2002).

 

BIOGRAFIA

Shaker Heights, Ohio, 1925 - Westport, Connecticut, 2008) Actor estadounidense. De madre húngara y católica y de padre judío alemán, durante su juventud recibió una sólida formación, y no sólo en el área de la interpretación. La universidad fue algo que le atrajo desde muy temprano. Estudió Economía en el Kenyon College, de Ohio. Como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, sirvió como marino en la Armada y, finalizada la contienda, estudió Arte Dramático en Yale.

Pasó también por el Actor´s Studio, donde fue uno de los estudiantes más brillantes de su generación, entre los que se encontraban algunos que luego alcanzarían un especial renombre, como James Dean o Marlon Brando, y de los que han trasladado el famoso método de la escuela a sus interpretaciones de una forma más destacada,

Los inicios de Newman fueron teatrales, donde logró alcanzar un gran éxito y ponerse en situación de dar el paso al cine. Tras aparecer en algunos programas de televisión, intervino en El cáliz de plata (1954), de Victor Saville, Robert Wise le dio el papel principal de Marcado por el odio (1956) -pensado en un primer momento para James Dean-, con el que se metió en la piel del boxeador Rocky Graziano, que llegó a ser un destacado campeón en Estados Unidos, a partir de una infancia dura y carcelaria.

A continuación se sucedieron una serie de excelentes actuaciones que lo confirmaron como un actor de muchísima valía. Pueden mencionarse, entre otros, su trabajo en El zurdo (1958), de Arthur Penn, en el que interpretaba a Billy el Niño, el legendario pistolero del Oeste.

Ese mismo año volvió a obtener otro gran éxito al encarnar al joven marido de La gata sobre el tejado de zinc (1958), de Richard Brooks, una adaptación de la obra de Tennesse Williams en la que las frustraciones y angustias del personaje y su relación matrimonial y familiar ofrecieron un excelente espacio para que Newman ofreciera un despliegue de toda su capacidad dramática a muy alto nivel. Volvió a acertar de nuevo con su interpretación en La ciudad frente a mí (1959), de Vincent Sherman, esta vez como joven estudiante que se abría paso en el mundo de la abogacía y que mantenía diferentes relaciones amorosas. Fue una de las cintas que comenzaron a darle mayor popularidad fuera de Estados Unidos.

A comienzos de los sesenta colaboró en dos películas que, por diferentes causas, tuvieron una excelente acogida. Una fue Éxodo (1960), de Otto Preminger, versión cinematográfica de la voluminosa novela que el especialista en best-sellers Leon Uris escribió sobre la formación del estado de Israel.

Su otro importante trabajo de inicios de la década fue El buscavidas (1961), de Robert Rossen, un film duro, sin concesiones, sobre la vida de un jugador profesional de billar que luchaba por abrirse paso en un mundo lleno de trampas, en medio de organizaciones mafiosas y violentas.

En la faceta de director, realizó cinco películas, algunas de las cuales mostraban el deseo de hacer un cine “diferente”, donde las ideas y la tipología de los personajes dominaban sobre la acción y la anécdota. En alguna de ellas el protagonismo femenino correspondía a su esposa Joanne Woodward. En este sentido se deben mencionar Rachel, Rachel (1968) y El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas (1972).

A lo largo de los sesenta y en su faceta de actor, trabajó con directores como Alfred Hitchcock (Cortina rasgada, 1966), y obtuvo un importante éxito con Dos hombres y un destino (1969), de George Roy Hill, en la que participó como compañero de reparto Robert Redford, cuyo trabajo obtuvo una gran acogida.

en los años 80 en que aparecía en títulos desiguales, pero a veces importantes, como Ausencia de malicia (1981), de Sidney Pollack, Veredicto final (1982), de Sidney Lumet o El color del dinero (1986), con Martin Scorsese en la dirección, película que se concibe como una segunda parte de El buscavidas, en la que Newman interpreta a un veterano jugador de billar que va guiando los pasos de una promesa, papel que interpretó Tom Cruise . Este trabajo fue especialmente importante, pues con él consiguió el Oscar de la Academia, para el que había sido propuesto hasta seis veces -en 1994 recibiría uno honorífico por el conjunto de su carrera y por ser uno de los actores con más títulos a sus espaldas-.

Con posterioridad fue nominado como mejor actor principal por "Ni un pelo de tonto" (1995) y como actor secundario por

"Camino a la perdición" (2002).

Sus últimos trabajos lo mostraban como una vieja gloria para la que el tiempo no había pasado en balde, pero seguía conservando la prestancia y la consideración de uno de los actores más importantes de la segunda mitad del siglo XX. De gran atractivo, Newman supo ir más allá de ser una simple “cara bonita” para demostrar profesionalidad, interés y preocupación por la forma de interpretar y analizar los entresijos de sus personajes; siempre estimó que el cine es más que puro entretenimiento.

Sus actuaciones casi siempre tuvieron el tinte del compromiso, y aunque la diversidad fuese algo lógico en alguien de actividad tan extensa como él, siempre brilló en tipos conflictivos, incómodos en una sociedad que no les gusta aunque no tengan más remedio que vivir en ella y adaptarse a un entorno que consideran muy discutible. Fue, sin duda, uno de los precursores del concepto de anti-estrella y así lo demostró en 2002 cuando, a punto de cumplir los 78 años, regresó a los escenarios de Broadway, después de casi cuatro décadas de ausencia, con una nueva adaptación del clásico de Thornton Wilder, Our Town.

Gran aficionado a los automóviles, participó en carreras profesionales. Creó diversos tipos de negocios en los que, con la cobertura de su popularidad, procuraba en ocasiones que parte de las ganancias revirtiesen sobre colectivos necesitados; también desempeñó cargos en las Naciones Unidas, aunque por poco tiempo. Su vida sentimental fue discreta para lo que es habitual en Hollywood: su matrimonio con la actriz Joanne Woodward constituía un ejemplo de estabilidad.

Con medio siglo de carrera a sus espaldas y 57 películas en su filmografía, Newman anunció en 2003 su retirada. Sin duda, su dilatada trayectoria lo ha convertido en una de las leyendas del cine de Estados Unidos, en el mismo estilo que los actores más famosos de épocas anteriores. Inteligente y de un excepcional atractivo físico, durante muchos años su sólo nombre bastó para llevar gente al cine. Algunos de sus trabajos se encuentran entre los más importantes del medio realizados a partir de los años cincuenta.

El 26 de septiembre del año 2008 falleció a la edad de 83 años, en Westport, Connecticut, 2008

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